Las fibras del papel japonés

Dice la historia que el papel fue inventado por un hombre llamado Tsai Lun, eunuco de la corte del emperador He de la dinastía Han, alrededor del año 105 d.C., en China. Por sus manos pasaba gran cantidad de documentos, que en aquellos tiempos consistían en tablas de bambú o piezas de seda, pero resultaban poco útiles al ser muy pesados o muy caros. Es por ello que el emperador le encomendó la tarea de encontrar un material más óptimo. Un día, paseando por un jardín, se fijó en unas avispas. Éstas mordisqueaban la corteza de los árboles, y mezclándola con su saliva, creaban un material de aspecto acartonado con el que fabricaban el avispero. Tsai Lun decidió copiar su técnica y utilizando morera, bambú y cáñamo elaboró las primeras hojas de papel…

A lo de los siglos se ha utilizado una gran variedad de fibras vegetales para elaborar el papel, pero si pensamos en el papel japonés, hay cuatro tipos principales: cáñamo, kozo, gampi y mitsumata.

Cáñamo – Asa – 麻- Cannabis sativa

Se trata de una planta herbácea de la familia Cannabaceae y que puede alcanzar los 3,5 metros. El papel de cáñamo (mashi 麻紙) fue el primero en ser elaborado en China y fue la principal variedad utilizada en Japón durante el período Nara (710-794 d.C.). Durante la era Heian (794-1185 d.C), fue sustituido por el kozo como tipo favorito. Las fibras de los tallos alcanzan los 25mm y produce un papel de color blanco.

Gampi – 雁皮- Diplomorpha sikokiana / Wikstroemia sikokiana

Este arbusto de la familia Thymelaeaceae crece en regiones montañosas donde puede alcanzar los 2 metros de altura. El papel de gampi (ganpishi 雁皮紙 ) fue utilizado en el período Nara. Al obtenerse de una planta salvaje, su producción es muy difícil de controlar y es, por lo tanto, una fibra más escasa. Las fibras de la corteza, que se recoge entre primavera y verano cada tres años, miden entre 2,5 y 5,3 mm de longitud y dejan pasar la luz, siendo la transparencia una de sus características más notables. Se trata de un papel fino a la vez que robusto, suave y que no se deshilacha. Debido a su color, a veces se le llama papel torinoko 鳥の子 (pollito o huevo).

Imagen vista en Wikimedia Commons

Kozo – 楮 – Broussonetia papyrifera

Este árbol de la familia Moraceae puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura. Usado durante siglos en China para elaborar papel y ropa, su uso se extendió en Japón en el siglo VII d.C. Es un tipo de planta muy fácil de cultivar, necesita un clima lluvioso y puede soportar temperaturas frías. El papel de kozo (choshi 楮紙) se ha convertido en la variedad más popular para la industria papelera hoy en día. El kozo se suele recoger todos los años en diciembre, cuando el árbol ha perdido sus hojas. Las fibras de la corteza interna de las ramas miden entre 6 y 20mm de longitud y son muy resistentes. Esto ha permitido su uso para fabricar las típicas puertas correderas shojigami, paraguas o lámparas.

Fotografia del tallo: Carolina Esteban. Imagen de las hojas vista en Wikimedia Commons

Mitsumata – 三椏 – Edgeworthia chrysantha

Esta especie pertenece a la familia Thymelaeaceae y se trata de un arbusto que puede alcanzar los dos metros de altura y crece en zonas húmedas. Su nombre deriva de sus ramas, que acaban en forma de tridente (三 mitsu, tres). Introducida en Japón en el período Edo (1603-1867), probablemente desde China. Su llegada vino acompañada del nacimiento del papel moneda, que se imprimió en mitsumata por su gran calidad. Produce un papel blanco, libre de ácidos y resistente a los insectos. La parte utilizada para fabricar papel es la corteza interna de las ramas, que se recoge en primavera cada tres años.

Fotografía: Carolina Esteban
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Las grullas viven mil años…

…y las tortugas diez mil. O como se dice en japonés: 鶴は千年 亀は万年 (tsuru wa sennen, kame wa mannen). Ambos animales simbolizan la longevidad, felicidad, sabiduría y fidelidad. Representan una larga vida llena de buena suerte y por eso son utilizados en las bodas.

Este verano ha estado lleno de bodas, grullas, tortugas y encargos. Cajas, sobres, cuadros, diferentes formatos para expresar un mismo deseo: felicidad.

La primera de las tortugas forma parte de una pequeña cajita para una pareja de sellos y está hecha con mizuhiki dorado y plateado, colores empleados para las bodas japonesas. La caja, también hecha a mano, está forrada con papel lokta de Nepal, gris con motivos florales a juego con la tortuga. Se cierra con un par de nudos de botón hechos con cola de ratón plateada.

En el segundo de los encargos conocía a los novios, así que cuando Susana me dio la noticia, supe que tenía que hacer algo especial. En Japón, el intercambio de dinero se hace a través de los noshibukuro のし袋, unos sobres de papel cuya decoración y contenido varía en función del evento. Los más espectaculares que he visto hasta la fecha son los que se regalan en las bodas y que van decorados con preciosos nudos de mizuhiki 水引, cordones hechos de papel enrollado. Quiso el destino que el diseño del sobre llevase un año hecho, guardado en un cajón, como idea inicial de otro sobre que finalmente tuvo un diseño completamente diferente. Como me dijo Susana: “no era su momento”.

El papel principal del sobre es uno de mis favoritos, blanco y con fibras de seda incrustadas. El papel azul es chiyogami estampado con motivos tradicionales japoneses. Además lleva pequeños retales de papel unryu rojo, papel tissue foil nacarado y papel de origami metalizado. En cuanto a los nudos, ademas de la tortuga y la grulla, el sobre se cierra con un nudo mamusubi dorado y plateado, del que se dice que una vez atado ya no se puede deshacer. El detalle final lo pone la tira de papel con el kanji kotobuki 寿, celebración.

 

La última pareja ha sido sin duda la más especial de todas. No solo porque ha sido la más difícil de hacer, la que ha llevado más tiempo y planificación, sino porque los novios, ahora ya marido y mujer, son familia. Hará unos tres meses (me lo he tomado con calma, desde luego), en una de las clases con Elena Hikari, le pedí que me enseñase a escribir 鶴は千年 亀は万年, con pincel fino, por si no era suficientemente complicado ya. Ella fue la que me ayudó con el diseño del regalo, que finalmente se convirtió en dos cuadros, mezclando caligrafía en pequeños kakejikus hechos a mano con nudos de mizuhiki.

Podría extenderme bastante con los cuadros, pero como tampoco es mi intención alargar demasiado el post, aquí van directamente las fotos ^_^

 

Los novios con el regalo terminado
Los novios con el regalo terminado 🙂

 

Si queréis más información de los sellos, podéis echarle un ojo a la página de Espiral Cerámica. Para más información sobre caligrafía japonesa, la web de Shodo Creativo.

Leyendo el papel XII

Kaede 楓, el arce, uno de los símbolos emblemáticos del otoño japonés. Se representa como una hoja palmeada de 5-7 foliolos o “dedos”.

El arce palmado (Acer palmatum) es una especie autóctona de Japón y Corea. Se trata de un árbol que puede alcanzar los 10 metros de altura y que tradicionalmente se emplea para crear bonsais.

Con el fin del verano y la llegada del mes de octubre, las hojas de los arces empiezan a cambiar de norte a sur, adquiriendo una coloración que va de amarillo a violeta oscuro, pasando por el rojo brillante y convirtiéndose en todo un espectáculo.

Si la fiesta del hanami 花見 consiste en contemplar las flores de cerezo, el momijigari 紅葉狩り (que se podría traducir como la “caza de los colores del otoño”) se celebra yendo a templos, santuarios y montañas para pasear bajo los arces y ver cómo van cambiando de color. Esta tradición se remonta por lo menos al año 1000 d.C. ya que aparece en la novela Genji Monogatari, de Murasaki Shibiku, cuando solamente la nobleza disfrutaba de ella.

Como curiosidad, en la baraja de cartas japonesa hanafuda 花札, la hoja de arce junto con el ciervo, shika 鹿 forman la carta más valiosa de las cuatro que representan el mes de octubre.